Ella es más susceptible a los viernes trece, que a los martes.
Lo inusual se cruza con lo imposible, pero entonces todo pasa.
Ella dice que son cosas de su suerte imposible, pero más bien curiosa.
Una suerte a la que le encanta sacarla a bailar cuando llueve, encontrar pequeñas señales entre tanta banal niebla.
Se pinta el cuerpo con ropajes oscuros pero que llenan de color el mundo y se viste la sonrisa del color de su alma, según el día.
Ella sueña, me revela historias y significados, mi álter ego cada noche, cuando se apodera de mi alma y me pinta la mente con sueños, pesadillas y verdades... ¡Tantas vidas he vivido en una simple noche de sueños! ¡Tantos posibles futuros, a la vez imposibles! Su pequeña revolución del pasado viernes 13, ha traído un color diferente para este primer 14:
Me desperté con sus sueños en mis pupìlas.
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