martes, 6 de agosto de 2019

1.2. INTROSPECCIÓN (Escribe Conmigo)

INTROSPECCIÓN:

Ayer soñé que unos malvados científicos querían robarme los recuerdos para dárselos a un androide, ellos querían suplantar una vida humana con la de un puñado de huesos de metal, cables y coraza de acero. Me desperté sudorosa y angustiada entre gritos, no quería que supieran qué  tesoros guardaba en mi cerebro, o el corazón, según donde se considere que habita la memoria... 

Ese sueño, el temor por perder mi bien más preciado me hizo descubrir un nuevo temor, el que salieran a la luz aquellas recuerdos que guardamos sin palabras bajo siete llaves. 

Freud lo llamaría inconsciente o ello, yo diría que son miedos, esos miedos tan íntimos y tan bien escondidos por los que paseamos de vez en cuando, cuando nos sentimos inseguros y vulnerables. 

Descubrí un miedo peculiar: el olvido. Pensar que todas mis historias no podrían volver a pasear por mi mente me parecía una de las cosas más tristes de esta vida, por eso el escribir, por si algún día perdiese la memoria pudiese volver a ella....

A la tarde, fuimos a la playa el mar estaba en guerra por lo que nos quedamos en las rocas a ver atardecer. Recuerdo que me bañé en sus ojos, al vernos en los ojos reflejados de otra persona dentro de nuestra alma se da un vuelco, si la persona es la indicada. 

Me sentí la persona más pequeña del mundo con el sentimiento de paz más grande. Yo andaba callada, solo lo miraba y reía, él me miraba con la intensidad como se mira el mar. 

Me sentí tan vulnerable como en el sueño, pensé que él iba a descubrir mis secretos en esa mirada tan cerca, tan transparente. 

Pensé que él descubriría otro de mis secretos: el miedo a encontrar en una mirada un amor de esos que nunca olvidas, el silencio de un te quiero. 

Me sentía tan vulnerable al borde de caerme por las rocas y decirle al mar que me llevase con él... 

Pero entonces él rompió el silencio: es una sensación increíble ver que estoy dentro de tus ojos, dentro de tu alma. 

Me besó como si los besos hablaran... 

Y desde entonces, desde que existen los besos se me olvida que los miedos solo son como monstruos debajo de la cama. 

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Luchar contra la realidad

 Estoy a un paso de volverme loca de remate.  Las cosas que no encajan, los mensajes que no terminan de ser resueltos, las dudas infinitas. ...