domingo, 14 de enero de 2018

Lo que duele perder.

He perdido, al intentar mantenerlo.

Es simplemente un objeto común con una chispa de apego.

Y duele, duele haberlo perdido.

Como si al perderlo se hubiese roto el recuerdo.

Pero no, el recuerdo sigue intacto.

La emoción que tenía él sigue intacta.

Simplemente ha cambiado, otras manos lo tendrán, quién sabe dónde y quién sabe cuánto.

Nadie sabrá su historia ni su nombre.

Será algo, sin más.

Será una anécdota para cualquiera.

Para mí, sin embargo... a pesar de todo he perdido a pesar de no querer perderlo.

Pero en la vida, por mucho empeño que pongamos, no siempre encontramos lo que perdemos.

Por el simple motivo de que se tenía que perder.

Y lo peor es que no tienes ninguna manera en el mundo de hacer que vuelva...

Pero se quedará en mí el recuerdo.

En un cajón del corazón. Como una metáfora de la historia que no pasó.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Luchar contra la realidad

 Estoy a un paso de volverme loca de remate.  Las cosas que no encajan, los mensajes que no terminan de ser resueltos, las dudas infinitas. ...