martes, 4 de abril de 2017

Hache,

Martin (H) parece un chico cualquiera, que todos intentan resolver su mundo pero él finalmente decide seguir su camino.

No llego a entender hasta qué punto en qué parte de esta película estás tú, o quizás no quiera entenderlo. No quiero entender que es un juego, pero me apetece jugar contigo.

Creo que nos equivocamos al hacer el diálogo de dos dialogantes, dos semifilósofos de la vida y semidioses desbordados incluso por nuestras propias palabras.

Yo, yo, yo, yo, yo... Escúchame por un instante, yo no existo realmente, soy algo etéreo que encontraste y a lo que yo abracé. YO, YO, YO, he podido hablarte durante horas de mí pero realmente era mi manera de conocerte, por cómo reaccionabas.

Puedo parecer extravagante y original, pero no soy más que un cúmulo de anécdotas que mi mente me permite rememorar. Tú, tú, tú... tú eres un silencio original y puro, algo que resulta inmenso pero a la vez hay algo oscuro, como un atardecer con tormenta que no deja ver al sol ponerse pero si agudizas los sentidos puedes sentir que ahí está.

No sé si enumerar las reglas de un juego al que no sabemos ni siquiera si estamos jugando, tú, tú, tú... que tanto dices que no juegas, pero ambos sabemos que sí.





Que cada día puede que sea el día en que yo desparezca, que se me baje la fiebre de este momento y solo queden unas breves secuelas en forma de recuerdos, de anécdotas.

Que nos queda demasiada poca vida como para vivir con el freno de mano, que para mí sería un honor equivocarme bien cerca tuyo, y ahí sí que podrías conocerme.


Voy descubriendo pedazos de ti cada día, aunque no lo parezca y parezca imposible.

Me voy descubriendo ante ti aunque sea en silencio.


Que puede que vuelvas a desaparecer, pero nunca se puede huir de algo que llevas dentro.

Soy una cabezota diecinueveañera, una mimada que se enrabieta ante las injusticias.


Pero no te imaginas lo mucho que me encanta, esta inspiración, mi propuesta de atardecer y tu silencio.


Te contaré otro secreto: no tengas miedo, no muerdo.


Tú eres de los valientes que se han perdido más de una vez, yo sólo soy un silencio y un trozo de sol que la vida me ha dado entre tanto ruido de palabras.

Sigo con tus ojos, siguen aquí.

Aunque intentes esconderte.



P.D.: Si me lees, no intentes entenderme y deja que la vida nos encuentre jugando.

P.D. 2: Dulces noches, caballero. Sé que existes.



No hay comentarios:

Publicar un comentario

Luchar contra la realidad

 Estoy a un paso de volverme loca de remate.  Las cosas que no encajan, los mensajes que no terminan de ser resueltos, las dudas infinitas. ...