viernes, 14 de abril de 2017

Lego,

Hace dos años llegó a mi vida un bicho con forma de pelo, lo bauticé como Lego pero sin nada religioso, más bien revolucionario.

Fue una revolución en mi pecho y en mi vida.

Nunca imaginé tal conexión con un animal, pero así fue...

Cada día echo de menos su mirada y nuestra sincronía. Tenía la suficiente inteligencia para saber qué hacer en cada momento, para acompañarme siempre.

Fue breve pero intenso... y cuando pienso en despedidas, pienso en todo lo que no hice cuando estábamos a tiempo.

Cuando ya es tarde, nada vale...

Pero en el cielo de los perros, ese que está donde acaba el arcoiris... ahí será feliz.

Te echo de menos, cada vez que suena tu canción.

«Lego House»

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Luchar contra la realidad

 Estoy a un paso de volverme loca de remate.  Las cosas que no encajan, los mensajes que no terminan de ser resueltos, las dudas infinitas. ...